En medio de las montañas de Boyacá existe un lugar donde la naturaleza y las historias ancestrales se encuentran. Se trata de un santuario de alta montaña que, además de albergar paisajes rodeados de frailejones y lagunas, esconde una de las leyendas más importantes de la cultura muisca sobre el origen de la humanidad.
Es la laguna de Iguaque, ubicada a unos 15 kilómetros de Villa de Leyva, en el Santuario de Fauna y Flora Iguaque. Este sitio, situado a 3.599 metros sobre el nivel del mar, es considerado sagrado por los pueblos indígenas debido a una historia que ha pasado de generación en generación.
Según la mitología muisca, de las aguas de esta laguna emergió Bachué, considerada la madre de la humanidad. La leyenda cuenta que llegó acompañada de un niño y que, con el paso del tiempo, ambos dieron origen a la población que habitó estas tierras.
El valor de este territorio no está únicamente en su significado cultural. El santuario protege ecosistemas de alta montaña fundamentales para la conservación del agua y la biodiversidad, en una zona que comprende los municipios de Chíquiza, Arcabuco y Villa de Leyva, en Boyacá.
Un recorrido entre frailejones, lagunas y especies de alta montaña
El Santuario de Fauna y Flora Iguaque cuenta con miles de hectáreas de páramos y bosques altoandinos, además de ocho lagunas de origen glaciar que forman parte de sus paisajes. Sus ecosistemas cumplen una función importante en la regulación del agua y el abastecimiento de acueductos de las poblaciones cercanas.
Quienes visitan este lugar también pueden encontrarse con diferentes especies de fauna silvestre, entre ellas venados de páramo, comadrejas y tres especies de pájaros carpinteros. En sus cielos también es posible observar al águila paramuna, una de las aves que habita estos ecosistemas.
La laguna, rodeada de vegetación propia de los páramos y extensiones de frailejones, se convierte así en uno de los principales atractivos naturales de la región. Un paisaje que reúne biodiversidad, riqueza ambiental e historias ancestrales en un mismo territorio.
Más allá de ser un destino para quienes disfrutan caminar y conocer nuevos lugares, Iguaque representa un espacio de gran importancia para Boyacá y para el país. Sus montañas y fuentes de agua recuerdan por qué la conservación de estos ecosistemas es fundamental y cómo, en algunos rincones de Colombia, las leyendas siguen formando parte de la identidad de sus territorios.