Recorrió kilómetros, pidió ayuda en la carretera y terminó siendo llevado por personas solidarias hasta la entrada del estadio.
Noticias Cali.
La pasión por el fútbol volvió a dejar una historia inspiradora en el Valle del Cauca. Ayer, Fabián Calvo, un hincha del Deportivo Cali protagonizó una travesía que ha conmovido a miles de usuarios en redes sociales, al demostrar que, cuando el amor por un equipo es auténtico, no existen barreras capaces de detenerlo. Sin carro, sin acompañantes y movilizándose en silla de ruedas, salió decidido a cumplir su objetivo: ver a su equipo jugar en Palmaseca.
Calvo btomó el sistema de transporte MÍO desde su barrio y llegó hasta la estación San Luis. Desde allí comenzó un recorrido de entre dos y tres kilómetros, impulsándose con sus propias manos por la vía que conduce al puente del río Cauca. Su determinación llamó la atención de quienes lo vieron avanzar bajo el sol, aferrado a la ilusión de llegar al estadio.
Ya en el puente, el hincha hizo un gesto que refleja tanto su necesidad como su esperanza: levantó el pulgar para pedir ayuda. Fue entonces cuando un motociclista se detuvo y, con cuidado, lo arrastró hasta un punto más cercano a Palmaseca. No era la solución definitiva, pero sí un impulso clave para seguir adelante.
Minutos después, una mujer que viajaba hacia Palmira se detuvo al ver la escena y no dudó en ofrecerle su apoyo. Lo subió a su carro, acomodó su silla de ruedas y lo llevó hasta la entrada del estadio. Gracias a estos gestos de solidaridad, el joven pudo cruzar finalmente las puertas del escenario deportivo que tanto anhelaba.
Una vez en su sitio, el hincha vivió el partido como cualquier otro fiel azucarero: con emoción, expectativa y orgullo. Aunque el encuentro terminó 0-0 ante Millonarios, la verdadera victoria fue su presencia allí, sentado en la tribuna y celebrando el simple hecho de haber llegado.
Hoy su historia recorre las redes como un recordatorio poderoso: la pasión mueve montañas y, a veces, también mueve sillas de ruedas. Su viaje no solo habla de su amor por el Deportivo Cali, sino también de la empatía y la solidaridad de quienes decidieron tenderle la mano en el camino. Una lección que, en tiempos difíciles, sigue siendo más valiosa que cualquier marcador.
Le puede interesar:





























