La estrategia busca proteger ecosistemas clave y fortalecer la respuesta ante posibles emergencias.
Noticias Cali.
La llegada del Fenómeno de El Niño ya encendió las alertas en Colombia y Cali no es la excepción. Las autoridades se preparan ante una temporada seca que suele venir acompañada de emergencias como incendios forestales y afectaciones ambientales.
En anteriores episodios, los cerros tutelares de la ciudad han sido puntos críticos por las llamas. Por eso, organismos de gestión del riesgo y cuerpos de emergencia han intensificado acciones de prevención desde semanas atrás.
Bomberos, Gestión del Riesgo, Fuerza Aeroespacial, Dagma, entre otras instituciones, han realizado entrenamientos conjuntos para mejorar la capacidad de respuesta ante posibles incendios forestales en zonas urbanas y rurales de la capital vallecaucana.
El objetivo es anticiparse a escenarios de emergencia y fortalecer la protección de ecosistemas estratégicos que rodean la ciudad, especialmente en áreas de alta sensibilidad ambiental.
Cristo Rey, el punto clave del plan de prevención
Uno de los focos principales de intervención es el cerro de Cristo Rey, donde avanzan trabajos de fortalecimiento de 3,8 kilómetros de líneas cortafuego, una barrera diseñada para contener la propagación del fuego.
Estas franjas, de entre 20 y 25 metros de ancho, se despejaron de material vegetal seco y elementos combustibles para reducir el riesgo de expansión de incendios en temporada de altas temperaturas.

“Su función es detener o retrasar la propagación de las llamas en caso de un incendio forestal, protegiendo la biodiversidad, las coberturas vegetales y el patrimonio ambiental del Distrito”, explican equipos técnicos del Dagma.
En paralelo, guardaparques y guardabosques realizan mantenimiento en otros puntos estratégicos como el Cerro de la Bandera, Tres Cruces-Bataclán, el ecoparque Biodiversidad COP16 y el predio de conservación Piedra Grande.
Educación ambiental y llamado urgente a la ciudadanía
Las acciones físicas se complementan con jornadas de educación ambiental lideradas por el Dagma en distintos territorios de la ciudad, enfocadas en reducir comportamientos de riesgo durante la temporada seca.
El enfoque institucional busca trabajar en dos frentes: prevención ciudadana y uso responsable del agua, ante posibles impactos del Fenómeno de El Niño en el abastecimiento.
Sin embargo, las autoridades insisten en que la clave está en la ciudadanía. “El 99% de los incendios forestales en nuestro territorio son causados por el ser humano, ya sea por descuido o de manera intencional”, señaló Mónica Londoño, del grupo de Conservación de Ecosistemas del Dagma.
Por ello, el llamado es claro: evitar quemas, no arrojar colillas de cigarrillo, no realizar fogatas y no dejar residuos o materiales inflamables en zonas verdes y cerros tutelares.





























