El conductor no se detuvo y creyó que era “un animal”.
Noticia Internacional.
Viviana Villalba, una joven madre de 22 años nacida en Tartagal, Salta, murió de manera espantosa en la madrugada del domingo 8 de junio de 2025 en una carretera del estado brasileño de Río Grande do Sul.
El caso conmocionó tanto a Argentina como a Brasil, no solo por la violencia del hecho, sino por el trato que recibió su cuerpo: fue llevado por varios kilómetros incrustado en un vehículo sin que el conductor se detuviera a verificar qué había atropellado.
Según información confirmada por la Policía Civil de Giruá, recogida por medios como TN y Clarín, Viviana caminaba por la ruta ERS-344, entre las localidades de Giruá y Santo Ângelo, alrededor de las 3:48 de la madrugada, cuando fue embestida por un automóvil.
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Cámaras de seguridad captaron el momento exacto del impacto.
El conductor, cuya identidad aún no ha sido revelada públicamente por las autoridades brasileñas, declaró que no se detuvo porque creyó haber atropellado a un animal.
Atribuyó la confusión a la densa niebla que cubría la zona.
#Internacionales | 🚨 Tragedia en Brasil: una joven argentina murió atropellada y su cuerpo fue arrastrado varios kilómetros sobre el auto
— Canal 12 (@Canal12web) June 11, 2025
⭕ Viviana Villalba, una joven de 22 años que había viajado a Brasil en busca de trabajo, fue embestida por el conductor de un auto que no… pic.twitter.com/8aXnHWp2BU
Sin embargo, la reconstrucción de los hechos mostró que el cuerpo de Viviana quedó incrustado en el vehículo, y fue transportado al menos 3 kilómetros hasta que el hombre, ya en su casa, fue alertado por su acompañante. Fue entonces cuando decidió entregarse a la policía.
El caso fue catalogado inicialmente como homicidio culposo en la conducción, mientras la policía investiga si hubo consumo de alcohol o alguna otra sustancia que pudiera haber afectado la percepción del conductor.
También se analiza la presencia de huellas de frenado antes del impacto, lo que podría desmentir la supuesta confusión con un animal.
Viviana Villalba vivía en Misiones, era madre de una niña de cuatro años y había viajado a Brasil para trabajar.
Estaba celebrando su cumpleaños cuando ocurrió la tragedia. Su familia, devastada, reclama justicia y denuncia la deshumanización del hecho.
“No era un perro, era mi hermana”, dijo una de sus familiares en declaraciones a medios argentinos.
El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal de São Luiz Gonzaga para la autopsia, y luego se iniciaron los trámites para su repatriación a Argentina. La comunidad de Tartagal se movilizó para acompañar a la familia y exigir una condena ejemplar.
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