Crecientes de varios ríos mantienen aisladas a comunidades y afectan decenas de veredas.
Noticias Colombia.
Mientras en varias zonas del país comienzan a sentirse los efectos de la temporada seca, en el oriente de Colombia el panorama es completamente distinto. Las lluvias no han dado tregua durante los últimos días y el desbordamiento de varios ríos mantiene una compleja emergencia en Casanare, Arauca y Santander, donde cientos de viviendas, fincas y vías terminaron inundadas.
Las precipitaciones han dejado miles de personas damnificadas, comunidades aisladas y daños en infraestructura que complican la movilidad y el acceso a varias poblaciones. En algunos municipios, las familias tuvieron que abandonar sus hogares con lo poco que lograron rescatar, mientras el agua seguía avanzando.
Casanare concentra las mayores afectaciones por las inundaciones
Uno de los departamentos más golpeados ha sido Casanare. Desde el jueves comenzaron a registrarse crecientes extraordinarias en diferentes afluentes, entre ellos el río Tocaría, cuya fuerza provocó afectaciones en varias veredas del municipio de Nunchía y el colapso de puentes utilizados diariamente por la comunidad.
Con el paso de las horas, la emergencia se extendió a otros municipios como Hato Corozal, Paz de Ariporo y Trinidad, donde las autoridades iniciaron evacuaciones preventivas para proteger a las personas que permanecían en zonas de alto riesgo por nuevas crecientes de los ríos Ariporo y Pauto.
El caso más crítico se presenta en San Luis de Palenque. De acuerdo con las autoridades municipales, cerca del 90 % del casco urbano quedó cubierto por el agua, mientras decenas de veredas también sufren graves inundaciones tras el desbordamiento de varios afluentes.
Casco urbano de San Luis de Palenque cada vez más inundado por el río Pauto pic.twitter.com/rBLNCYPtw7
— PrensaLibreCasanare (@Prensalibcasan) July 10, 2026
El alcalde Ediber Vásquez calificó la situación como la más grave que ha enfrentado el municipio desde su fundación. «Nunca antes habíamos vivido esta inundación. Hoy nos cogió en tempranas horas de la mañana y al finalizar el día quedó en evidencia la magnitud de esta emergencia», expresó el mandatario durante un recorrido por las zonas afectadas.
Evacuaciones y ayudas buscan proteger a las familias
El alcalde también advirtió sobre el riesgo que enfrentan los habitantes que permanecen en sectores inundados. «Ninguna familia esta noche va a poder dormir tranquila», afirmó al insistir en la necesidad de atender los llamados de evacuación realizados por las autoridades.
Como medida preventiva, el Coliseo Azul fue acondicionado para recibir a las personas que han debido abandonar sus viviendas. Paralelamente, la Gobernación de Casanare continúa enviando ayudas humanitarias que incluyen colchonetas, sábanas, toldillos y agua potable para atender a las familias afectadas.
#ATENCIÓN | El Ejército evacuó a miles de familias afectadas por las inundaciones en San Luis de Palenque, Casanare. Hace pocos minutos fue desplegado el batallón de atención y prevención de desastres para continuar atendiendo la emergencia. Vía @josedavid88_… pic.twitter.com/RsOy2ClwcD
— ÚltimaHoraCaracol (@UltimaHoraCR) July 11, 2026
El apoyo institucional también cuenta con la participación del Ejército Nacional. El coronel Iván Alberto Pintor, comandante de la Décima Sexta Brigada, explicó que la institución hace parte del Sistema de Atención de Desastres activado por la Gobernación de Casanare y mantiene personal desplegado para apoyar evacuaciones, asistir a comunidades aisladas y facilitar la entrega de ayudas.
Santander y Arauca también enfrentan una compleja situación
La emergencia no se limita a Casanare. En Santander, el municipio de El Cerrito declaró la calamidad pública luego de que las lluvias destruyeran el principal acueducto, ocasionaran daños en la red vial y afectaran de manera considerable al sector agropecuario.
Arauca también enfrenta un panorama complejo por las fuertes precipitaciones. Allí, las crecientes súbitas de varios ríos han inundado fincas, centros poblados y extensas zonas rurales, dejando a numerosas familias con pérdidas materiales y obligando a las autoridades a mantener un monitoreo permanente ante el riesgo de nuevas emergencias.
Aunque continúan las labores de atención y la entrega de ayudas, las autoridades mantienen la alerta en estas regiones debido a que las lluvias persisten y el nivel de varios afluentes sigue siendo alto. El comportamiento del clima durante los próximos días será determinante para evitar que la emergencia continúe extendiéndose y aumente el número de personas afectadas.





























