Los campesinos de Anolaima, Cundinamarca, volvieron a demostrar su creatividad con gigantescas esculturas y arcos elaborados con frutas y verduras.
Noticias Colombia
Lo que para muchos son frutas, en Anolaima, Cundinamarca, se convierte en verdaderas obras de arte. Durante su tradicional fiesta, los habitantes exhibieron impresionantes creaciones hechas con productos del campo, reafirmando una tradición que impulsa el turismo y exalta el trabajo de los agricultores.
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Mientras en muchos municipios las fiestas giran alrededor de conciertos o desfiles, Anolaima, Cundinamarca, tiene una tradición que lo hace único: transformar frutas y verduras en gigantescas obras de arte que cada año atraen a cientos de turistas.
Según el recorrido que realizó el youtube Kevin Bolaños, Los campesinos del municipio dedican semanas de trabajo para construir coloridos arcos, vehículos, personajes y esculturas utilizando productos cultivados en la región. Más que una competencia, esta celebración se ha convertido en un homenaje al campo colombiano y al esfuerzo de quienes viven de la agricultura.



Una tradición que exige creatividad y mucho esfuerzo
Cada estructura requiere una cuidadosa planeación. Los participantes ensamblan las bases y luego acomodan cientos de frutas como mandarinas, aguacates, berenjenas, pimentones y otras especies agrícolas para dar forma a sus creaciones.
Durante toda la exhibición, los campesinos permanecen vigilando las obras, ya que algunas personas intentan llevarse las frutas, afectando el trabajo realizado durante varios días.
Los visitantes también deciden quién gana
Una de las novedades del evento es que los turistas pueden votar por su arco favorito mediante un código QR instalado en cada obra.
Esta dinámica convierte al público en jurado y premia la creatividad de quienes buscan sorprender con diseños cada vez más innovadores.
Dragones, columpios y tractomulas hechas con frutas
Entre las figuras más llamativas estuvieron un enorme Chimuelo, inspirado en la popular película Cómo entrenar a tu dragón, una tractomula decorada completamente con frutas y un columpio funcional construido para que los visitantes pudieran tomarse fotografías.
Cada detalle demuestra el talento de los habitantes del municipio para transformar productos agrícolas en verdaderas esculturas.
Una fiesta que reúne cultura, historia y turismo
La programación también incluyó bandas marciales, comparsas, homenajes y conciertos, consolidando a Anolaima como uno de los destinos culturales más importantes de Cundinamarca.
Además, pocos saben que este municipio fue utilizado como escenario para representar al pueblo ficticio de Guarumo en la novela Rigo, lo que aumentó su reconocimiento a nivel nacional.
Con esta celebración, Anolaima reafirma que el campo colombiano no solo produce alimentos, sino también arte, identidad y tradiciones que siguen conquistando a quienes llegan a conocer este rincón del país.





























