La llegada de las lluvias suele modificar las condiciones ambientales y puede coincidir con un aumento de las enfermedades respiratorias. Aunque la lluvia por sí sola no causa una infección, en estos periodos se recomienda reforzar algunos hábitos de higiene para reducir la transmisión de virus y otros microorganismos.

Las infecciones respiratorias agudas están entre las causas frecuentes de consulta médica y pueden afectar con mayor intensidad a niños pequeños, adultos mayores y personas con determinadas condiciones de salud.

La Organización Mundial de la Salud estima que cada año se producen entre 3 y 5 millones de casos graves de influenza en el mundo. En las Américas, la organización calcula alrededor de 772.000 hospitalizaciones y hasta 72.000 muertes anuales relacionadas con esta enfermedad.

Lavarse las manos sigue siendo una de las principales medidas

Las manos pueden entrar en contacto con secreciones respiratorias y luego llevar microorganismos a la boca, la nariz o los ojos. Por eso se recomienda un lavado frecuente con agua y jabón durante al menos 20 segundos, en especial antes de comer, después de ir al baño, al llegar a casa y luego de toser, estornudar o sonarse.

Cuando no sea posible usar agua y jabón, puede recurrirse a una solución desinfectante para manos.

Cuidado al toser, estornudar o sonarse

Al toser o estornudar se recomienda cubrirse con el antebrazo o utilizar un pañuelo desechable, que debe desecharse de inmediato y seguirse del lavado de manos. Estas acciones ayudan a evitar que las secreciones queden en las manos, objetos o superficies que luego manipulen otras personas.

Qué objetos conviene limpiar con frecuencia

En espacios donde permanecen varias personas conviene prestar atención a las superficies de uso frecuente. Teléfonos celulares, manijas, mesas, interruptores, juguetes y otros objetos compartidos pueden limpiarse regularmente, siguiendo las indicaciones del fabricante del producto utilizado.

El uso del tapabocas en caso de síntomas

Cuando alguien presenta síntomas respiratorios, usar tapabocas puede disminuir la posibilidad de transmitir el virus a las personas cercanas. También se recomienda reducir el contacto cercano con otras personas mientras persisten los síntomas y mantener ventilados los espacios cuando las condiciones lo permitan, en especial si se convive con personas de mayor riesgo de complicaciones.

Lavarse las manos, cubrirse adecuadamente al toser o estornudar, desechar los pañuelos después de usarlos y mantener limpias las superficies de contacto frecuente son hábitos que pueden ayudar a disminuir la propagación de microorganismos durante todo el año, aunque no garantizan que una persona no vaya a enfermarse.