En cada encuentro del Torneo Compromiso Territorio quedó en evidencia que el fútbol puede ser mucho más que un deporte.
Noticias Valle.
Con el Torneo Compromiso Territorio Niños, niñas y adolescentes de diferentes municipios y resguardos indígenas compartieron la misma cancha, aprendiendo que el verdadero triunfo no está en el marcador final, sino en la posibilidad de convivir en paz.
Lea también:
En una región donde por años el eco de la violencia ha marcado la rutina, hoy se escuchan otros sonidos: gritos de gol, silbatos, aplausos y sueños.
El Torneo #CompromisoTerritorio reunió a más de 400 jóvenes de 10 municipios del norte del Cauca, el sur del Valle del Cauca y tres resguardos indígenas, demostrando que el deporte puede ser una poderosa herramienta para sembrar esperanza, cerrar brechas y construir paz.
El escenario principal fue la cancha del estadio Pedro Antonio Sáenz, en Puerto Tejada, que dejó de ser solo un campo de fútbol para transformarse en un refugio.
Allí, los pasos de estos jóvenes no huyen del miedo, corren detrás de una pelota, de una ilusión y de la posibilidad de una vida distinta.
Una iniciativa de Asocaña, ProPacífico y #CompromisoValle.



En este torneo no se compite por trofeos de oro, sino por días sin miedo, por tardes de amistad y por mañanas en las que no haya necesidad de mirar con desconfianza hacia los lados.
Uno de los participantes recordó cómo la iniciativa lo llevó de vuelta a su infancia: “Para mí es un orgullo participar de este evento. Me hace volver a mis tiempos de niño, cuando no teníamos estas oportunidades. Hoy, lo que nos dan es un espacio para distraernos y no caer en tentaciones o problemáticas que vivimos en el municipio”.
Más allá de los goles y las jugadas, el Torneo Compromiso Territorio enseña disciplina, respeto y compañerismo. Pero también sana heridas invisibles, limpia las cicatrices que la violencia dejó en el alma y devuelve a los jóvenes la posibilidad de soñar en grande.
Aquí, en el norte del Cauca y el sur del Valle, el fútbol no es solo un juego: es un acto de resistencia, un puente hacia la esperanza y la confirmación de que, en el deporte como en la vida, cuando trabajamos juntos ganamos todos.
TuBarco acompaño el torneo.





























