La mujer, madre de un niño pequeño, denuncia que la falta de autorización por parte de la Nueva EPS ha interrumpido su tratamiento de inmunoterapia, fundamental para frenar un cáncer agresivo con metástasis.
Noticias Cali.
Madre de familia en Cali enfrenta un cáncer de rápida progresión mientras espera que la Nueva EPS autorice la inmunoterapia ordenada por sus médicos, un tratamiento clave para frenar la enfermedad y proteger su vida.
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Una mujer de 33 años, diagnosticada con cáncer agresivo y metástasis en columna, advierte que la interrupción de su tratamiento pone en riesgo su vida y vulnera su derecho fundamental a la salud.
Alejandra Sánchez Zapata, madre de un niño pequeño, atraviesa una de las luchas más difíciles de su vida: enfrentar un cáncer de rápida progresión mientras intenta que el sistema de salud le garantice la continuidad de su tratamiento. Desde enero de 2025, la Nueva EPS no ha autorizado una sesión clave de inmunoterapia, a pesar de la urgencia médica certificada por especialistas.
Un diagnóstico que comenzó durante el embarazo
La historia de Alejandra se remonta al año 2024, cuando, durante su embarazo, empezó a presentar inflamación de ganglios en el cuello, acompañada de dolor intenso y limitación de movimiento. Aunque inicialmente se realizaron algunos estudios, los síntomas se agravaron en el último trimestre de gestación.
Tras el nacimiento de su hijo en junio de ese año, continuaron los exámenes médicos y procedimientos quirúrgicos. El diagnóstico fue devastador: carcinoma de células escamosas, un tipo de cáncer caracterizado por su rápida proliferación.
Quimioterapia, radioterapia y graves secuelas
En octubre de 2024, Alejandra inició quimioterapia y, en enero de 2025, un tratamiento concomitante de quimioterapia y radioterapia. Como consecuencia de este último, comenzó a presentar graves dificultades para alimentarse por vía oral, lo que derivó en desnutrición severa y la necesidad de una gastrostomía como única forma de alimentación.
Meses después, en un examen de control tipo PET scan, los médicos detectaron lesiones metastásicas en la columna vertebral, lo que obligó a nuevas valoraciones por oncología y neurocirugía.


Tratamiento suspendido por falta de autorización
Aunque Alejandra logró recibir dos sesiones de inmunoterapia, la tercera, programada para el 27 de enero de 2025, no se realizó por falta de autorización de la Nueva EPS.
Según relata, la entidad argumentó inicialmente demoras administrativas y luego aseguró que la IPS asignada, la Fundación Valle del Lili, no contaba con el medicamento. Sin embargo, la propia fundación confirmó por escrito que el único requisito pendiente era la autorización del fármaco.
Posteriormente, la EPS rechazó el trámite y le informó que debía esperar una nueva asignación de IPS, dejándola actualmente sin tratamiento.
Derechos vulnerados y un costo impagable
Durante todo su proceso, Alejandra ha tenido que recurrir a derechos de petición, tutelas y a la Defensoría del Paciente, denunciando reiteradas barreras de acceso al sistema de salud.
Ante la falta de respuesta, cotizó el tratamiento de forma particular: solo el medicamento Nivolumab tiene un costo aproximado de 23 millones de pesos mensuales, sin incluir insumos ni procedimientos, una suma imposible de asumir para ella.
Un llamado urgente a la Nueva EPS
Alejandra no exige una institución específica. Su solicitud es clara: una respuesta inmediata que le permita continuar su tratamiento en los tiempos establecidos por los especialistas.
“Les habla una madre que ya ha perdido parte del crecimiento y desarrollo de su hijo por esta enfermedad. Hoy pido ayuda para seguir viviendo”, concluye.





























