En el oriente de Cali, en el barrio Desepaz, funciona una escuela de música que durante 20 años ha transformado la vida de miles de niños y jóvenes, convirtiendo el arte en una oportunidad para construir sueños y proyectos de vida.
Noticias Cali.
En una de las zonas más vulnerables de Cali, la música ha sido durante dos décadas una herramienta para transformar vidas.
Desde 2005, la Escuela de Música Desepaz ha brindado formación gratuita a miles de niños, niñas y jóvenes del oriente de la ciudad. Lo que comenzó como una apuesta de Proartes y la Orquesta Filarmónica de Cali se convirtió en uno de los proyectos de educación musical más importantes del país.
Sin embargo, después de 20 años de trabajo ininterrumpido, la escuela enfrenta uno de sus mayores desafíos: conseguir los recursos necesarios para seguir funcionando.
Más de 5.000 historias transformadas
Durante estos años, más de 5.000 estudiantes han pasado por sus aulas y más de 1.300 familias han sido impactadas por este proceso formativo.
Actualmente, 320 estudiantes entre los 7 y los 17 años reciben clases gratuitas de lunes a sábado, con una intensidad de 20 horas semanales, una de las más altas del país.
La escuela cuenta con ocho formatos musicales, entre ellos orquesta de cuerdas, banda sinfónica, coros infantiles y juveniles, ensambles vocales y grupos de música tradicional.
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Además, ha formado músicos profesionales
El impacto del proyecto va más allá de las aulas. De sus egresados, 57 han continuado estudios superiores en música y 20 ya ejercen profesionalmente esta carrera.
Incluso, seis de ellos regresaron a la escuela para convertirse en docentes y monitores de nuevas generaciones. Actualmente, la formación está a cargo de 30 músicos profesionales, muchos de ellos integrantes de la Orquesta Filarmónica de Cali.
Sin embargo, hoy necesita apoyo
En 2024 la escuela recibió recursos del Gobierno Nacional a través del Ministerio de Cultura. Sin embargo, esos aportes no llegaron en 2025 ni en 2026, situación que obligó a realizar ajustes para garantizar la continuidad del programa. A pesar de las dificultades, las clases nunca se detuvieron.
Por eso, la institución adelanta actualmente dos campañas ciudadanas: Apadrínanos y Vaki Desepaz Toca el Corazón, iniciativas con las que busca recaudar recursos para asegurar la continuidad del proyecto.
Una apuesta por el futuro
Más allá de formar músicos, la Escuela de Música Desepaz se ha convertido en un espacio de protección, disciplina y oportunidades para cientos de niños y jóvenes del oriente caleño.
Por eso, quienes hacen parte de este proyecto insisten en que apoyar la escuela es también apostar por el futuro de una comunidad que durante 20 años ha encontrado en la música una oportunidad para construir un mejor camino.





























