El hombre se encadenó en una de las sedes de la entidad financiera por la estafa de la cual fue víctima.
Noticias Colombia.
El caso que mantuvo en vilo a Villavicencio durante dos días dio un giro decisivo este jueves, cuando Bancolombia devolvió los $600 millones que habían desaparecido de la cuenta empresarial de Giovanni Cerón. El empresario, desesperado por la falta de respuestas, se había encadenado dentro de una oficina del banco junto a su esposa e hija para exigir una solución inmediata.
La protesta, que rápidamente se volvió viral en redes sociales, expuso la tensión entre la entidad financiera y el cliente. En las imágenes se veía a la familia con cadenas en el torso y carteles que denunciaban la pérdida del dinero, el cual —según afirmaron— fue transferido en tres movimientos hacia una cuenta Nequi sin ningún tipo de validación adicional. Para Cerón, esa ausencia de controles revelaba una falla grave en la seguridad bancaria.
El retiro irregular ocurrió el 17 de febrero, pero solo hasta después de que el empresario hiciera pública la manifestación comenzó a recibir atención prioritaria. “Si no me paro, no me pagan”, dijo al salir de la sede, visiblemente molesto. Aseguró que la entidad inicialmente no ofreció ninguna explicación convincente y que solo tras la presión mediática apareció la versión que calificó el hecho como un presunto robo cibernético.
Cerón sostuvo que su intención no era generar caos ni bloquear la operación de la oficina bancaria, sino proteger el capital de trabajo de su empresa en Puerto Gaitán. “Me encadené porque necesitaba una respuesta. Es mi patrimonio, el de mi familia y el de mis empleados”, expresó después de recuperar los fondos. La familia agradeció el apoyo ciudadano que ayudó a visibilizar el caso.
Tras la devolución del dinero, Bancolombia informó que abrió una investigación interna para esclarecer cómo se realizaron las transacciones sin autorización del titular. La entidad aseguró que mantendrá los detalles bajo reserva hasta tener conclusiones, aunque afirmó que reforzará los protocolos de seguridad digital para evitar episodios similares.
Mientras tanto, el caso ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad financiera en Colombia y el rol de las redes sociales como herramienta de presión. Lo ocurrido con Giovanni Cerón no solo puso a prueba la respuesta de la banca frente a fraudes digitales, sino también el poder de la indignación pública para acelerar soluciones que, de otro modo, podrían tardar días o semanas en resolverse.
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