Artesanos se han dedicado a preservar y transmitir sus conocimientos, asegurando que el Barniz de Pasto siga siendo un símbolo del patrimonio cultural de Nariño.
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En la capital nariñense, se preserva una tradición milenaria que ha sido reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de Colombia: el Barniz de Pasto. Este arte, único en el mundo, dando como resultado piezas muy valoradas.
El Barniz de Pasto no es un barniz en el sentido convencional de la palabra, sino una técnica ancestral que utiliza la resina vegetal del árbol mopa-mopa para decorar objetos de madera.
Esta planta, que crece de forma silvestre en las selvas del Putumayo, Caquetá y otras zonas amazónicas, es la materia prima fundamental que los artesanos nariñenses transforman en delicadas láminas de diversos colores, las cuales son luego aplicadas con maestría sobre piezas previamente talladas y torneadas.
Un Proceso Artesanal Único
La elaboración del Barniz de Pasto comienza con la recolección de las pepas y cogollos del arbusto mopa-mopa. Estas son cosechadas por recolectores que se adentran en la selva amazónica, enfrentando la escasez y los desafíos que el cambio climático y la expansión agrícola han impuesto a este delicado ecosistema.
Una vez en manos de los artesanos, el material se somete a un riguroso proceso de limpieza, que incluye su inmersión en agua hirviendo y la eliminación de impurezas mediante macerado y estirado. Posteriormente, se tiñe con anilinas naturales o sintéticas, logrando una amplia gama de colores que embellecen las piezas finales.
Mientras tanto, los carpinteros y torneros de Pasto preparan las estructuras de madera que servirán de base para el barniz. Estas piezas, que pueden variar desde cofres y jarrones hasta mesas y otros objetos decorativos, son lijadas y pintadas antes de recibir las láminas de mopa-mopa, que se adhieren mediante la aplicación de calor y la presión de las manos de los artesanos.
Finalmente, se cortan las láminas en intrincados diseños, utilizando bisturíes para dar forma a iconografías que reflejan tanto la imaginación del creador como el legado cultural de la región.
El Barniz de Pasto es una manifestación cultural que ha evolucionado a lo largo de más de 500 años, desde su origen prehispánico hasta su consolidación en la época colonial y su permanencia en la era moderna. Sin embargo, este arte corre el riesgo de desaparecer debido a la disminución de la planta mopa-mopa, la escasez de maderas finas, y el desinterés de las nuevas generaciones por aprender esta técnica.
Artesanos continúan siendo guardianes de esta tradición. Ellos, junto a otros maestros barnizadores de Pasto, se han dedicado a preservar y transmitir sus conocimientos, asegurando que el Barniz de Pasto siga siendo un símbolo del patrimonio cultural de Nariño.
Fuente: Señal Colombia





























