La pobreza en Argentina continúa en niveles elevados luego de más de diez años marcados por crisis económicas, programas de ajuste y cambios de gobierno, afectando el acceso a derechos básicos como alimentación, salud, educación y vivienda.
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La pobreza en Argentina sigue siendo uno de los principales desafíos sociales y económicos del país. Según cifras oficiales recientes, el 31,6 % de la población no logra cubrir gastos básicos como alimentación, transporte, salud, educación y vestimenta, mientras que un 6,9 % se encuentra en situación de indigencia, sin ingresos suficientes para acceder a la canasta básica alimentaria.
Durante el gobierno de Mauricio Macri (2015-2019), los niveles de pobreza oscilaron entre el 30 % y el 35 %, en un contexto de endeudamiento externo y ajuste fiscal. En ese periodo, UNICEF alertó sobre el impacto de la crisis en niños y adolescentes, especialmente en el acceso a la alimentación y condiciones de vida adecuadas.
Con la llegada de la pandemia de covid-19 durante la administración de Alberto Fernández, la pobreza se elevó hasta el 41 %, impulsada por el cierre de actividades económicas y la pérdida de empleo. Desde Cáritas Argentina se advirtió en 2021 que la demanda en comedores comunitarios alcanzó niveles “sin precedentes”, evidenciando un deterioro acelerado del derecho a la alimentación.
El escenario volvió a cambiar con la asunción de Javier Milei y la implementación de un programa de ajuste económico que incluyó devaluación y recortes al gasto público.
Pobreza en Argentina durante el gobierno de Javier Milei
En los primeros meses de su gestión, la pobreza en Argentina trepó al 52,9 %, aunque posteriormente descendió al 31 %, de acuerdo con cifras divulgadas por el Ejecutivo nacional.
“El ajuste era inevitable para evitar una hiperinflación y sentar las bases de un crecimiento sostenible”, sostuvo el mandatario en declaraciones públicas.
No obstante, desde el Centro de Estudios Legales y Sociales señalaron que las medidas adoptadas tuvieron “un impacto regresivo en los sectores de menores ingresos”, afectando el acceso a medicamentos, alimentos y servicios básicos.
Una brecha creciente
La pobreza en Argentina no solo refleja carencias materiales, sino también una creciente desigualdad. En 2025, el 10 % más rico llegó a percibir hasta 19 veces más que el 10 % más pobre.
Para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), esta brecha constituye uno de los principales obstáculos para la garantía efectiva de derechos económicos y sociales en América Latina.
Pobreza en Argentina en las principales ciudades
Las cifras también muestran realidades dispares según la región. En Rosario, uno de los polos agroexportadores más importantes del país, cerca de tres de cada diez habitantes viven en situación de pobreza.
En Córdoba, el indicador alcanzó en 2024 un pico del 49,5 %. Mientras tanto, en Buenos Aires, el 31,8 % de la población enfrenta condiciones de pobreza o indigencia, con fuertes contrastes territoriales en el acceso a servicios básicos.
Perspectivas sobre la pobreza en Argentina
El Gobierno nacional sostiene que la reciente reducción de la pobreza en Argentina confirma la efectividad del rumbo económico adoptado. Sin embargo, organizaciones sociales y sectores académicos advierten que la mejora de algunos indicadores no se traduce de manera inmediata en una recuperación estructural del acceso a derechos como la alimentación, la vivienda, la salud, la educación y el trabajo digno.
La evolución de la pobreza en Argentina continuará siendo un indicador clave para medir la estabilidad económica y la cohesión social en los próximos años.
Si quieres entender en profundidad cómo se vive esta realidad en las principales ciudades del país y qué hay detrás de estas cifras, te invitamos a ver el video completo:





























