Las autoridades dicen que Bejarano inspira temor porque, según los vecinos, “tiene muchos muertos encima”.
Noticias Cali

Los nuevos detalles los revela un informe especial de varios medios y La Liga Contra el Silencio.

La hipótesis que el fiscal Barbosa resaltó tras el múltiple homicidio en Llano Verde es simple: en un ataque de intolerancia, Gabriel Alejandro Bejarano alias ‘El Mono’ mató a los menores porque entraron sin permiso al lugar para comer caña.

Una masacre que conmocionó al país

Bejarano, delgado y de baja estatura, es un hombre callado, pero en los barrios Pizamos III, Villaluz y Villa Mercedes, donde vivió varios años, muchos le temen. 

Las autoridades dicen que Bejarano inspira temor porque, según los vecinos, “tiene muchos muertos encima”. Además, dos familias ligadas a los negocios de invasiones ilegales lo protegen.

Cuando ocurrió la masacre, Bejarano vivía en una habitación del barrio República de Israel, pero su familia ya había vivido en la zona de Pizamos III y en Villa Mercedes. En este sector la Policía lo capturó dos veces por porte ilegal de armas.

Llano verde
Por Bejarano, ofrecen recompensa. Cartel oficial de la @PoliciaCali

El hombre fue detenido en el 2011 y 2012, luego condenado a tres años y tres meses de prisión por los delitos de tráfico y porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Militares, pero le dieron prisión domiciliaria.

Mientras que por el segundo caso la condena fue de siete años, 10 meses y 15 días. El juez lo envió a la cárcel de Villahermosa en Cali.

Según el proceso de la rama judicial, con los expedientes de los jueces de ejecución de penas, en enero de 2013 le negaron la detención domiciliaria, pero luego fue concedida. El dato no aparece en el proceso y se desconoce la razón del beneficio.

Lea también: 

En el expediente de Bejarano se indica que en mayo de 2013 le revocaron esa detención domiciliaria. Según un informe publicado en septiembre pasado por El Tiempo, perdió el beneficio porque el Inpec no lo encontró en su casa.

Tres años después, en enero de 2016, recibió otra vez casa por cárcel. Entonces no le pusieron brazalete.

Esta anotación, fechada el 8 de agosto, fue subida al sistema después de la masacre. Otra anotación, del 20 de agosto, pide a la cárcel de Villahermosa las actas de visita al domicilio de Bejarano. La última, del 28 de agosto, menciona dos visitas del Inpec a esa vivienda, el 27 de agosto y el 14 de septiembre pasado. 

Los antecedentes de Bejarano son otra pieza del rompecabezas. En el historial de la rama judicial un detalle llama la atención: en ambos casos lo defendió Germán Bolaños, un conocido penalista caleño investigado en 2014 por concusión (delito cometido cuando un servidor público presiona a alguien para que entregue dinero al mismo servidor a un tercero) y luego absuelto. Bolaños trabajó en casos como el de 13 presuntos miembros de una red de testaferros de las Farc, y en el de alias ‘El Inválido’, señalado como narcotraficante pedido en extradición

“No es un abogado barato. Un delincuente de poca monta no puede pagar sus honorarios”, dijo un colega penalista. “Es abogado de personas medio pesadas, no de cualquiera”, confirmó un investigador del CTI experto en narcotráfico.

Los rumbos que fue tomando la investigación

Apenas ocurrió la masacre, los criminalistas del CTI realizaron la inspección de la escena. Un grupo de investigadores hizo entrevistas en Llano Verde.

Como los familiares insistieron en que encontraron policías en la escena y les pareció sospechoso, los investigadores verificaron la presencia de uniformados y vigilantes del cañaduzal.

Los trabajadores llamaron al CAI de la Policía de Ciudad Jardín, quienes llegaron al sitio. Esto se prestó para una confusión, pues el lugar es jurisdicción policial de una estación diferente, pero fue descartada la participación de policías y empleados de la finca en la masacre. 

Bejarano
“El llanto de una madre hace más eco que una bala”, ¿Quién los mató?

Otro grupo de investigadores entrevistó a habitantes de Llano Verde. Una persona contó que semanas atrás, unos jóvenes que cruzaban el sector fueron interceptados por dos hombres. Los hicieron tender en el piso y les tomaron fotos. Uno de ellos envió las imágenes por su celular. Cuando recibió respuesta, los dejó ir. Al parecer buscaban a alguien.

Los investigadores creen que la participación de estas dos personas en el caso no es del todo inocente. Los disparos salieron de una sola arma, pero uno de ellos tenía golpes en el abdomen y otro dos heridas en el cuello.

Los Mercado

Los interrogatorios de Angulo y Loaiza arrojaron otra pista. Ambos aseguraron que Bejarano, luego del crimen, los visitó para amenazarlos.

“Cuando llegué a mi casa como a las cinco de la tarde de laborar, llegó Alejandro en una camioneta azul oscura. Me hace subir en la parte de  atrás, (…) me empieza amenazar y me muestra el revólver”, contó Loaiza. La persona que conducía fue identificada por las autoridades como Daniel Jiménez. Esta no es la única relación de Jiménez con Bejarano.

Llano verde
Loaiza y Ángulo Quiñóñez durante la audiencia el pasado sábado. Foto: @FiscaliaCol

 El 29 de agosto la Policía allanó una vivienda del barrio Villa Luz, una invasión junto a Pizamos III, tenían información de que allí se escondía Bejarano.

La residencia es propiedad de la familia Jiménez, conocidos como ‘Los Mercado’. Una fuente de inteligencia asegura que están relacionados con negocios de invasión en Villamercedes y Villaluz. 

El pasado 5 de octubre Daniel Jiménez y su padre Rafael fueron detenidos en el barrio El Guabal. Aunque el caso no se hizo público, la Fiscalía les imputó el delito de homicidio como le confirmaron a La Liga fuentes de esa entidad y de la Policía.   

Según las investigaciones, padre e hijo pueden tener relación con el asesinato de Pedro Fernando Raiz, cometido a pocas cuadras de la casa donde se escondía Bejarano.

Los informes de la Policía indican que el crimen se cometió en una pelea por un lote de invasión.

La Fiscalía señala a los Jiménez como presuntos coautores del asesinato de Raiz, aunque ellos no dispararon contra él. Los informes de Policía e incluso una nota publicada en el periódico Extra indican que la persona que disparó fue alias ‘Piolín’.

En Pizamos III, Villamercedes y Villaluz a Bejarano también lo conocen por ese apodo. Los investigadores creen que fue él quien, presuntamente por orden de los Jiménez, cometió este asesinato.  El homicidio ocurrió el 12 de agosto, un día después de la masacre de Llano Verde. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here