getsemani cartagena

Después de 2 horas de vuelo desde Cali con escala en Bogotá llegué a Cartagena, no era mi primera vez en esta ciudad, pero luego me daría cuenta que sería mucho mejor que la primera. 

Mi recorrido comenzó en Getsemaní, el barrio más conocido y colonial de la ciudad, sitio perfecto para buscarme un hostal económico donde dormir. No recorrí mucho para llegar al hostal de don Luis, un barranquillero que vio el potencial de su casa y hace un par de años la convirtió en un hostal con precios razonables como él mismo lo afirma.  

 

– En Cartagena son muy usureros con los precios y quieren sacarle hasta el último peso a los turistas incluso a los mismos compatriotas y a mí eso no me gusta, hay que pensar más allá no solo en el momento. 

Bastante inteligente don Luis pensé.

Después de escuchar el precio no lo dude ni un segundo, le pague y deje mi morral en la habitación compartida con 9 personas. Más adelante me daría cuenta que la mayoría de los turistas que se alojaban en este hostal eran argentinos.

El calor y la humedad incesante me tenían loco por una ducha, así que fue lo primero que hice, después de refrescarme y hablar un poco más con don Luis me di cuenta que Cartagena no es la postal perfecta que Colombia quiere venderle al mundo, pero de eso les hablaré después. 

 

Getsemaní, un barrio inspirado en la magia

Mi recorrido empezaría obviamente en Getsemaní, un lugar donde cada esquina es perfecta para una sesión de fotos de ensueño, sus casas coloniales decoradas hermosamente por flores naturales, los banderines, los coloridos graffitis y su gente lo hacen único.

Este barrio fue seduciéndome tanto que ya ni miraba el mapa, solo me dejaba llevar por donde más bonito me parecía, algo muy difícil por qué todo es bonito.

Parecía más un topógrafo de esos que se detienen cada metro a medir calles que un turista, no dejaba de admirar hasta lo más básico y en mi celular solo se escuchaban los flashazos de la cámara.   

No quería detenerme pero el calor y el hambre me obligaron a buscar un lugar para descansar y aprovechar de una vez para almorzar. El elegido fue un almuerzo ejecutivo, el amigo de todo viaje low cost.

Fue la mejor opción, no solo por el precio sino por probar comida local, el arroz con coco fue el protagonista de este plato, y aunque no soy muy amante de él debo admitir que me cautivo. 

 

— Al final de este artículo dejo algunos datos con precios —

 

La noche caía y las ventas ambulantes en las estrechas calles empezaban aparecer como una noche estrellada; cócteles, micheladas, carimañolas y cualquier tipo de venta improvisada era apenas el comienzo de una larga noche. 

getsemani cartagena

Las calles se empezaron a vestir de luces mágicas que las hacían aún más atractivas, ¡me enamore!.

Una especie de picada gigantesca que incluía hasta butifarra fue el festín de esa noche, aunque debo confesarles que realmente no era tan buena, mi estómago se revolcó solo con verla. Después de regalarse a alguien que seguro le sacaría más gusto que yo decidí irme a dormir.

barrio getsemani cartagena

La infaltable ciudad amurallada.

En un abrir y cerrar de ojos estaba en la famosa ciudad amurallada de Cartagena, diseño  español y destino obligado de todo turista, un pedazo de historia importante en nuestro país. La estructura sublime hace que su diseño sea único en América, sus calles y casas coloniales resaltan en mi andar y aunque parece un centro comercial gigante por la cantidad de negocios y restaurantes uno tras otro vale la pena recorrerla.

ciudad amurallada cartagena

La Serrezuela, una plaza toros convertida en centro comercial

Por recomendación de @melirodriguezconferencista fui a La Serrezuela, la antigua Plaza de Toros convertida hoy en un centro comercial de elite pero que conserva el diseño original de lo que fue en sus tiempos de gloria, tiene un show de luces con mezcla de agua a las 6pm (en punto) que es simplemente hermoso, despampanante y con una sincronía perfecta. 

la serrezuela

Esto es súper recomendado. 

Desafortunadamente y por cuestiones de tiempo no pude ingresar al Castillo de San Felipe pero pude admirarlo desde afuera.

En esta oportunidad dejaría pasar las famosas playas de Barú, Playa Blanca entre otras para sumergirme en el Archipiélago de San Bernardo a 3 horas de Cartagena pero de eso le hablaré en mi próxima entrada.

boca grande cartagena

Datos de interés

  • ¿Dónde dormir? Hostel Green House (no aparece en Booking): Noche en habitación compartida con 6 o 9 personas $25.000 – habitación privada $90.000.

 

  • ¿Dónde comer? Comida callejera siempre, los precios son más accesibles que un restaurante 5 estrellas, además la comida es más real. Puedes encontrar arepas con todo desde $9.000, almuerzo ejecutivo de $10.000, choriperros de $10.000 o incluso combos para dos por $15.000 con bebida incluida.

 

  • ¿Cómo ir de Getsemaní a la terminal de transportes de Cartagena? Debes de ir a la estación de buses masivos que es al lado de la torre del reloj de la ciudad amurallada, abordar el bus X104. Importante tener en cuenta que para ingresar debes comprar la tarjeta que cuesta $4.000 (sin pasajes) cada pasajes $2.500. Les recomiendo que le pidan el favor a un local que esté dentro de la estación que se los venda para que se ahorren los $4.000 de una tarjeta que solo usarán una vez. 

 

  • ¿Cómo moverse en Cartagena? Si se hospedan en el barrio Getsemaní todo es cerca, así que se pueden ir a los sitios más turísticos caminando. Lo más lejos es boca grande pero si son buenos para caminar y le gusta moverse entre calles pueden demorarse unos 30 – 40 minutos.

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