Luis Quiñones en el ring.

El pugilista santandereano había llegado a Barranquilla con la ilusión de prepararse para luchar algún día en los grandes escenarios del mundo.

Noticias Colombia.

Este viernes 30 de septiembre se respira un ambiente de tristeza y desazón en la ciudad de Barranquilla y no es para menos. La muerte del boxeador Luis Quiñones, noqueado en un combate por el título nacional Welter (114 libras) en el estadio Elías Chegwin, ha golpeado a los corazones de aquellos amantes de este deporte y de la ciudadanía en general que han quedado muy impresionados con la lamentable noticia del fallecimiento del deportista que tenía un futuro por delante.

Y no es para menos, por su juventud el santandereano de 25 años, buscaba alcanzar sus sueños ya que en su carrera como pugilista se destacó como uno de los mejores y demostró siempre que poseía los dotes para algún día ser campeón: buena técnica, sacrificio y mucha disciplina para entrenar.

Vea: Boxeador que noqueó a Luis Quiñones le escribió una carta: «deseo poder devolver el tiempo y que eso no hubiese ocurrido»

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de luis Quiñones (@l_quinones1206)

Desde muy pequeño, Luis siempre supo que en los guantes y en el ring podía buscar el éxito en la vida. Nació en Barrancabermeja, la ciudad petrolera del departamento de Santander, y se crio en el barrio barrio Ciudadela Pipatón en el seno de una familia donde le inculcaron siempre buenos valores y amor hacia el deporte.

A Luis la fama poco le importaba, era un joven muy sencillo, carismático y muy humilde que deseaba algún día llegar a los más alto del boxeo y por eso decidió a la edad de 20 años, emprender rumbo hacia Barranquilla para buscar perfeccionar sus golpes.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de luis Quiñones (@l_quinones1206)

En La Arenosa se encontró con Miguel Guzmán, uno de los entrenadores de boxeo más destacados de la ciudad a quien contactó desde su natal Barrancabermeja para que lo ayudara a superarse.

Así fue.

Guzmán se convirtió no solo en el entrenador de Quiñones sino también como en un padre para él ya que Luis dormía en el mismo gimnasio donde entrenaba y su alimentación para se entonces era costeada en parte por Guzmán ya que siempre creyó en su talento.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de luis Quiñones (@l_quinones1206)

La vida le fue cambiando a Luis y con los que ganaba de algunas peleas se independizó y se fue a vivir al barrio Montes, suroriente de Barranquilla. Estando Allí , sus vecinos siempre lo tuvieron presente y lo admiraban por su entrega y sacrificio para avanzar en un deporte que no es fácil de practicar.

Hoy, el vecindario no es el mismo de siempre y se encuentra de luto por la triste partida de un boxeador con tanto futuro por delante.

Precisamente, su entrenador, Miguel Guzmán, habló de los anhelos de Luis y no pudo ocultar su frustración al notar el desenlace de su ‘pupilo’. Desde Medicina Legal, reveló que uno de los más grandes sueños que tenía este deportista de 25 años, era poder mostrar su talento en los Estados Unidos.

Con la voz entrecortada, Guzmán se mostró muy descompuesto por recordar aquellas palabras de Luis.

«Profe hoy voy por ESPN y es un sueño algún día poder estar en los Estados Unidos», recordó Guzmán las palabras del «Guerrero» como siempre lo recordarán sus familiares y amigos.

Acá el emotivo momento:

La muerte de Luis no solo es un duro golpe para sus familiares, amigos y personas cercanas a él. También lo es, para el boxeador José Muñoz y su entorno.

Muñoz fue el luchador que combatió contra Quiñones por el título nacional, evento realizado el pasado sábado 24 de septiembre en el Coliseo de Baloncesto Elias Chegwin.

Desde el primer momento en que se percató del mal estado de su compañero y amigo no dejó de estar al pendiente de su situación. Incluso, le envió una carta cuando Luis estaba en la Clínica General del Norte para desearle una pronta recuperación, situación que no pudo darse pese a las oraciones de muchas personas y al esfuerzo de los médicos por salvarle la vida.

Anoche, cuando se supo que Luis Quiñones tenía muerte cerebral, la tristeza embargó a todos y este sentimiento no podía esquivar a Muñoz.

El boxeador se mostró aun más afectado cuando se enteró de la lamentable noticia: su compañero de sparring había fallecido.

No dudó en escribirle una nueva nota esta vez de despedida para un «guerrero» de la vida:

«Quizás nadie alcance a dimensionar el dolor que me genera tu partida. Sé que vendrán tiempos difíciles y por eso desde mi corazón te pido que me ayudes y me guíes en este difícil camino», fueron las sentidas palabras del joven boxeador.

Familiares, amigos y vecinos de Luis Quiñones, lo recordarán siempre como un ejemplo a seguir y como un deportista íntegro que combinaba su talento con la humildad y sencillez  que siempre lo caracterizó.

Foto de portada: @luisquiñones

Le puede interesar:

«Te amo mi hermano», familiar confirmó que el boxeador Luis Quiñoñes, falleció en la UCI

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here