Opinión

El especialista que nos libera de la aflicción

Mensaje espiritual para creer.

 

Opinión

“Entonces clamaron a Jehová en su angustia y los libró de sus aflicciones”. Salmos 107:6.

En esta vida y en este mundo siempre tendremos angustias, preocupaciones, temores, opresiones y dudas que se convierten en aflicciones.

Es por ello, que algunas personas se sienten tan oprimidas y se baja tanto y de tal manera su autoestima que llegan a suicidarse.

Eso es cierto, en muchas ocasiones nos sentimos oprimidos porque nada nos da los resultados esperados y nos afligimos.

Es en ese momento cuando el maligno se regocija de nuestras desgracias, así lo dice Juan 10:10, “el ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.

El laboratorio predilecto del diablo es nuestra mente y ahí nos taladra con malas ideas, preocupaciones y falta de paz.

La única manera de evitar esas ansiedades es recibir a Jesucristo en nuestras vidas y creer que Él puede sacarnos de la angustia.

En Juan 16:33, dice: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”.

Las causas de las aflicciones

Esta tristeza profunda viene al corazón del ser humano por diferentes razones:

Una de ellas es la intromisión del pecado en el mundo.

Otra, es nuestras ingratitudes, necesidades y desvíos, la falta de perdón, nuestra mala conciencia, las malas decisiones y también por cosas malas que hemos hecho. La solución es ir a buscar a Cristo, arrepentirnos, pedir perdón, subsanar los errores y apartarnos de aquello que desagrada a Dios.

¿Por qué debemos buscar a Cristo?

Hay tres razones fundamentales y promesas escritas en la biblia por las cuales debemos buscar a Jesucristo.

La primera de ellas para tener vida en abundancia, como dice en el texto de Juan 10:10. La segunda, para tener descanso: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo los haré descansar”, Mateo 11: 28.

La tercera, para tener alimento bendición y provisión: “Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”, Filipenses 4:19.

“Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas? (Mateo 6:26).

La conclusión es confiar en Dios como lo hicieron Abraham, Jacob, David, Pedro, Pablo, José y muchos más.

 

¡Feliz y bendecida semana para todos los lectores de TuBarco!

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