La lucha de todo ser humano durante su vida.

 

Opinión

Muchas veces nos dejamos desviar del camino que Dios quiere que sigamos. Casi siempre hay una persona a la cual escuchamos y atendemos pero que nos hace equivocar.

No todos los consejos son buenos. Debemos saber de parte de quien recibimos y aceptamos recomendaciones.

Casi siempre el enemigo usa personas cercanas para influir en nuestras decisiones y entregar mensajes para hacer cosas que nos harán daño.

Veamos el caso del ciego Bartimeo. Dice la biblia: “Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!
Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino”. Marcos 10:46-52.

La actitud perseverante

El hombre invidente no atendió el rechazo de los presentes cuando le decían que dejara quieto al Maestro y que no lo molestara.

Bartimeo, además de su ceguera, tenía muchos problemas y supo que Jesús venía y tenía fe en que podía resolver todas sus necesidades. Pero la única forma de lograr su atención era llamarlo y clamarle.

Ahora, nosotros actualmente tenemos esa misma forma de clamar a Dios. Dice Jeremías 33: 3: “Clama a mí y yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”.

Bartimeo sabía por fe, que no había que buscar a terceros, ni a intermediarios, sino directamente a Jesús.

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo”. Expresa Salmos 55:22.

Jesús está atento

En las tres versiones de los evangelios mandan a callar al ciego y él no les hizo caso a los de la multitud que impedía que Bartimeo se acercara a Jesús. Pero Bartimeo antes por el contrario clamaba a gran voz.

El enemigo también nos quiere hacer callar. El enemigo no desea que clamemos para seguir en la misma situación. Jesús sigue atento a nuestro llamado. Tres fuentes que se oponen a la fe y que callemos: El mundo. La carne y el mismo enemigo con sus demonios.

El maligno quiere que no oremos, que no leamos la biblia, que no nos acerquemos a Jesús porque sabe que será derrotado y pisoteado. Quien que se acerca a Jesús resuelve todos sus problemas.

El maligno quiere desanimar al cristiano y que no clame, tal como lo hizo la multitud con Bartimeo.

Esos son los dardos que manda el diablo.

Ponga toda su fe en Dios. Bartimeo derribó esos argumentos y por el contrario clamó más fuerte.

“Porque he aquí, los malos tienden el arco, Disponen sus saetas sobre la cuerda, Para asaetear en oculto a los rectos de corazón”. Salmos 11:2.

El mensaje de esta semana es que no entremos en desanimo. “No le digas a Dios lo grande que son tus problemas; dile, a tus problemas lo grande que es Dios”.

¡Feliz y bendecida semana para todos los lectores de TuBarco!

Escrito por: Hernando ‘Fito’ Hurtado.

Maestro de doctrina cristiana.

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