No es el Amazonas, es Cali.
Noticias Valle del Cauca.
En el corazón del occidente caleño, existe un lugar que pocos imaginan: un charco natural escondido entre árboles, rodeado de vegetación espesa y atravesado por un río cristalino. Lo que lo hace único es una gran roca desde donde muchos se lanzan al agua, como si fueran Tarzán en plena selva. Y sí, está en plena ciudad.
Este sitio, conocido popularmente como La Piedra de Tarzán, es uno de esos secretos urbanos que se pasan de boca en boca, especialmente entre jóvenes, amantes de la aventura y buscadores de rincones naturales dentro de Cali. Aunque parezca un destino de ecoturismo rural, se accede caminando desde sectores residenciales y con solo unos minutos de recorrido se llega al agua.
El lugar no tiene señalización oficial ni infraestructura turística, lo que lo vuelve aún más auténtico y salvaje. El sonido del agua, el canto de las aves y el verdor del entorno hacen que por un momento olvides que estás a minutos de avenidas, buses y ruido citadino.
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La piedra es el gran atractivo. Se alza junto al charco, con una altura suficiente para que los valientes se animen a saltar con gritos de emoción. El agua, fría y transparente, recibe a los visitantes como un balneario natural, sin químicos ni cemento.
El charco se encuentra en una zona boscosa al occidente de Cali, en las inmediaciones de la Avenida del Río. Aunque está dentro del perímetro urbano, parece un pequeño refugio selvático escondido entre el concreto. Se puede llegar en carro hasta puntos cercanos y luego caminar por senderos peatonales, siguiendo el sonido del río. Aplicaciones como Waze lo identifican como “Charco La Piedra de Tarzán” y ayudan a ubicarlo con precisión.
Porque es una joya natural en plena ciudad. No necesitas salir de Cali para lanzarte al agua, respirar aire puro y sentirte en medio de la naturaleza. Es perfecto para los que buscan aventura, desconexión y planes diferentes sin irse lejos. Además, su acceso gratuito lo hace aún más atractivo.
Ve con ropa cómoda, zapatos antideslizantes, agua y algún snack ligero. Lleva también una bolsa para recoger tus residuos y, si es posible, una cámara o celular con funda impermeable para registrar el momento.
Evita llevar objetos de valor y no olvides decirle a alguien dónde vas. Recuerda: es un espacio natural, sin vigilancia ni servicios turísticos formales.
Los días de semana en la mañana son ideales para quienes buscan calma, naturaleza y un baño tranquilo. Evita los días lluviosos, ya que los caminos pueden volverse resbalosos y el nivel del río puede aumentar. En fines de semana, hay más visitantes y ambiente juvenil, pero también más ruido y movimiento.
Pregunta a los locales por la mejor entrada, ya que algunas pueden estar cerradas o cambiadas. No uses jabones ni contaminantes en el agua. Si no sabes nadar bien o no estás seguro del fondo del charco, no te lances desde la piedra. Este lugar funciona con una regla simple: disfrútalo, pero cuídalo.
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