Opinión

¡Un orgullo que Cali sea la sucursal del cielo!

La ciudad tiene sus ventajas y hay que disfrutarlas.

 

Opinión

Por: Fito Hurtado


Dentro del cúmulo de mensajes que llegan semanalmente, encontramos este que queremos compartir con los lectores de TuBarco.
“Un fotógrafo extranjero de vacaciones en Colombia tomaba fotos en la iglesia del Divino Niño en Barrancabermeja, cuando vio un teléfono dorado resplandeciente como el oro sobre la pared con un cartel que decía: “1’000.000 de pesos, minuto por llamada”.

El visitante, intrigado, le preguntó a un sacerdote que para qué se usaba aquel teléfono. El sacerdote le contestó que era una línea directa con el cielo y que por 1’000.000 de pesos se podía llamar allá, durante un minutico.

El turista le agradeció la información y siguió su camino hasta La Catedral de Las Lajas, en Nariño. Allí vio el mismo teléfono dorado con el mismo cartel. Se acercó a una monja y le hizo igual pregunta.

Ella le dijo que era una línea directa con el Paraíso y que por 1’000.000 de pesos podía llamar.

“O.K., gracias,” dijo el fotógrafo foráneo”.

Entonces viajó a Medellín, Chigorodó, Cúcuta, Bucaramanga, San Gil, Quibdó y Manizales. En cada catedral o iglesia vio el mismo aparato telefónico con el cartel “1’000.000 de pesos por llamada”.

El extranjero decidió entonces ir a Cali donde le hablaron de un magnífico show de salsa, chontaduro, brisa, pasear por San Antonio, ver los gatos de Tejada y el Boulevard; pero también le mostraron La Ermita como joya arquitectónica del estilo barroco y averiguó para ver si también tenían el teléfono dorado.

En efecto, le dijeron que sí y no puso mayor atención.

Era la red de teléfonos para comunicarse con la ciudad con calles de cristales, oro, berilio, rubíes y carbunclo, donde esta Jesucristo y el trono de Dios.

Llegó el hombre a La Catedral, ubicada en plena la Plaza de Cayzedo y de nuevo, vio otro teléfono dorado, pero esta vez el cartel decía “1.000 pesos por llamada, apenas $1.000.”.

El hombre estaba sorprendido y le preguntó a un sacristán: “Oirme, muchacho, yo haber viajado por toda Colombia y ver el mismo teléfono Dorado gold en muchas catedrales. Me dijeron que ser una línea directa con el Cielo, pero en el resto de Colombia el precio era de 1’000.000 de pesos por llamada de un minuto. ¿Por qué aquí ser mucho barato de solo 1.000 pesos? Por qué cambiar tanto el precio.

El sacristán sonrió y respondió: “Estás en CALI, “La Sucursal del Cielo” y aquí la llamada es local, ¡oíste ve!

Moraleja: estar en el cielo o en su sucursal tiene todas las ventajas y hay que disfrutarlas.

Comenta aquí