¿Que pasa en Nariño? 19 líderes asesinados en 2 años y medio


Uno de los departamentos del país más afectados por el recrudecimiento de la violencia política y social es Nariño.

 

 

Así lo demuestran las cifras de la Defensoría del Pueblo que reportan que desde el primero de enero de 2016 al 30 de junio de este año; se habrían presentado 18 asesinatos de dirigentes sociales.

 

A ellos se sumaría el caso más reciente: el de la comunal Margarita Estupiñán; masacrada a principios de esta semana en zona rural de Tumaco.

 

Voces como la de la personera del municipio de Tumaco, Anny Castillo, reclaman un basta ya ante esta escalada violenta.

 

“El Estado tiene el deber frente a la protección y la defensa de quienes en el territorio y en todo el país están defendiendo los derechos humanos de las comunidades”, aseguró.

 

La Diócesis de Tumaco hizo lo propio al pronunciarse a través del vicario apostólico Arnulo Mina-

 

“Ya le hemos manifestado en muchas ocasiones al Presidente de Colombia que la situación de Tumaco requiere atención especial. Nos duele mucho que estén matando a la gente”, subrayó.

 

 

¿QUÉ HAY DETRÁS?

 

TUBARCO consultó algunas fuentes de los sectores de Llorente, La Guayacana y La Espriella, en Tumaco, así como Madrigales, en Policarpa.

 

En estos dos municipios y corregimientos, de la costa pacífica y la subregión de Cordillera, los dirigentes sociales están viviendo un verdadero calvario.

 

“Nos quieren matar porque reclamamos los justos derechos. Porque no callamos ante tanto atropello, no sólo de los grupos ilegales sino del propio Gobierno”, aseguró una de las lideresas.

 

Contó que no sólo están en la mira de las bandas que se disputan el narcotráfico sino del establecimiento que los ven como “una piedra en el zapato”.

 

“Si uno empodera a la comunidad para que reclame lo justo se gana enemigos dentro del propio Estado porque lo señalan de izquierdoso y guerillero”, añadió.

 

Reveló, sin embargo, que el peor detonante social en la región corre por cuenta del narcotráfico.

 

Sostuvo incluso, que la muerte de José Jair Cortés, en octubre del año pasado en Tumaco; estaría relacionada con una retaliación por su liderazgo en los programas de sustitución.

 

“A él no lo quería la gente de Guacho porque le decía las verdades y porque además; quería que la comunidad emprendiera en negocios correctos, como deben ser”.

 

Según conoció este medio, de los 291 homicidios que van en Nariño en lo corrido de 2018, al menos 6 serían de dirigentes sociales.

 

La difícil situación ha conminado que, al igual que en otras zonas de Colombia; varios municipios del departamento se sumen a la velatón nacional.

 

La actividad, prevista para las horas de la noche; busca sensibilizar para que se adopten medidas de prevención y cuidado a estos sectores de la población.


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