La Policía abandonó al patrullero Zabala: se accidentó y no recibe atención médica


El drama para la familia del uniformado comenzó el 11 de febrero de este año, en Tuluá, Valle.

 

Todo ocurrió en la Calle 26 con Carrera 27, frente al Palacio de Justicia de ese municipio.

 

El patrullero Luis Alberto Zabala Ortega acudió con otro compañero, un subteniente, a un llamado comunitario.

 

 

Una camioneta los arrolló en la motocicleta que se movilizaban. Ocurrió en horas de la noche.

 

El impacto hizo que los dos uniformados cayeran varios metros sobre la vía.

 

El accidente les provocó varias heridas y fracturas. El patrullero Zabala, de 26 años, llevó la peor parte.

 

Su papá, Joaquín Zabala, denuncia que a su hijo lo llevaron desde la Clínica San Francisco de Tuluá a la Policlínica de Cali.

 

“Lo atendieron muy mal, tirado en una camilla, sin nada”, contó a TuBarco.

 

Dijo que solicitó el traslado de su hijo a la Clínica de la Policía en Bogotá, con el fin de estar cerca de su familia.

 

“Esta semana nos dijeron que iba para allá. Lo montaron en un avión, en horribles condiciones y finalmente lo mandaron a Bogotá”, agregó.

 

Sin embargo, el señor Zabala asegura que a su hijo terminaron enviándolo a su casa en Fusagasugá, Cundinamarca.

 

En algunos videos, la familia cuestionaron la decisión.

 

 

“Estuvo sin equipos, sin un especialista permanente, en unas condiciones muy mala, la casa es humilde, también tiene humedad”, explicó.

 

El papá del patrullero mostró en varios videos las precarias condiciones en las que estaba en su vivienda.

 

 

En la noche de este 17 de marzo, sufrió una crisis y su papá debió llevarlo al Hospital San Rafael de Fusa.

 

Allegados al patrullero aseguraron que gracias a un veedor ciudadano gestionó una ambulancia para el traslado.

 

 

“En la casa estuvo el de la Dirección de Sanidad de la Policía, diciendo que sí hubo un médico revisándolo, pero este no es el trato que merece un uniformado de la institución”, señaló el papá.

 

El joven tiene traqueotomía, una lesion en una pierna y permanece en coma, “aunque responde a algunos estímulos”, explicó.

 

Joaquín Zabala pidió al director nacional de la Policía, general Jorge Nieto, atender esta situación.

 

Asegura el padre del patrullero que su familia es de escasos recursos y no tiene como costear su atención en médicos particulares.

 

 


1 Comment

  • Yesenia Guerrero
    29 abril, 2018

    Lastimosamente no es raro con esa institución, con mi padre llevamos cuatro meses esperando q lo vea un hepatologo, pero según ellos no hay contrato y no pueden hacer nada…. Mientras tanto mi padre un paciente de 83 años con cirrosis hepática tirado en una cama esperando. Dedico 22 años de su vida a la PONAL. Que triste q al menos la salud allá fuera mejor q esas porquerías de las Eps.

Post a Comment