La pregunta de dónde está Dios, nos la hemos hecho desde hace mucho tiempo. Especialmente ese interrogante surge cuando vemos que suceden cosas malas.

Sobre este tema hay una anécdota conocida sobre un hombre que fue a una barbería a cortarse el cabello y entabló una conversación con la persona que le atendía o sea su peluquero. De pronto, tocaron el tema de Dios y el cliente habló sobre la existencia de Dios.

El barbero replicó: - Yo no creo que Dios exista como usted dice.

- ¿Por qué lo dice? - preguntó el cliente.

- Es muy fácil. Al salir a la calle uno se da cuenta de que Dios no existe. O dígame, acaso si Dios existiera ¿habría tantos enfermos? ¿Habría niños abandonados? Si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad. No puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas horribles.

El cliente se quedó pensativo, y no quiso o no pudo responder, tal vez para evitar una discusión o decir algo inexacto.

Al terminar salió de la tienda y vio a un hombre con la barba y el cabello largo. Entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero: - ¿Sabe una cosa? Me acabo de enterar que los barberos y los peluqueros no existen.

- ¿Cómo? Si aquí estoy yo. Yo soy barbero y peluquero. Sí existimos.

- ¡No! - dijo el cliente con seguridad - no existen, si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre.

- Los barberos sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen a mí para que yo los atienda.

- ¡Exacto! - dijo el cliente. Ese es el punto. Dios sí existe, lo que pasa es que las personas no van hacia Él y no le buscan, por eso hay tanto dolor y miseria en la tierra.

Desde luego que una cosa es estar cerca de Dios y otra muy distinta estar lejos de su amor y misericordia.
La biblia habla de la existencia de un ser superior desde Génesis hasta Apocalipsis, “Estas obras visibles –dice San Pablo- revelan al invisible Dios” (Romanos 1:20).
La Biblia no se empeña en probar que Dios exista. El hecho de que hay un Dios es asumido a través de toda la biblia.

“Antes de que algo llegara a ser, Él era, En el principio Dios”.

El primer versículo de la biblia se asume su pre-existencia: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Es decir que la existencia de Dios no es la discusión.

Dios es presentado como un axioma o la declaración de un hecho que no necesita pruebas. El hombre que dice que no hay tal Dios es llamado un necio y está en el Salmo 14:1.

En Juan 1:1-5 dice que Jesús estaba también al principio de la creación con Dios, por lo tanto se confirma su eterna relación de Padre e Hijo. El Espíritu Santo también tomó parte en la creación. “El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”, (está en Génesis 1:2). O sea que Padre, Hijo y Espíritu Santo crearon la humanidad, los cielos y la tierra.

Y como si esto fuera poco, el gran diseño que podemos ver en toda la creación, nos deja entender que hubo una inteligencia superior que fue la creadora.

Mire nada más las huellas digitales de cada persona, que son únicas e irrepetibles como muchas cosas que fueron creadas. Ese ser superior es Dios el arquitecto del universo, que puede buscarlo porque Él está a su lado esperando que usted lo llame.

Bendiciones a quienes hayan leído este mensaje de restauración espiritual de TUBARCO. ¡Feliz semana!

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