Siempre se habrán preguntado ¿por qué los precios de muchas ‘promociones’ no redondean la cifra?

Regularmente encontramos que algo vale $99.990, y no $100.000. Además porque las monedas de $10 ya no están en circulación.

Hay una respuesta inmediata para el interrogante inicial: es el engaño sicológico el que obra en esos precios que usan los números nueve como pantalla para enmascarar un precio en las que no usan cifras cerradas.

Es frecuente observar vitrinas, mostradores o maniquíes en las cuales tienen exhibidas una camisa, un pantalón, un vestido de dama, zapatos o carteras que no tienen un costo redondo y acostumbran anunciarlo al borde de los $900, $95 o los $99, así no te devuelvan el peso o los cinco pesos que sobran, pero igual lo hacen.
Incluso en las exclusivas ‘store’ o las ‘outlet mall’ en Estados Unidos incluyen centavos.

Una respuesta de un mercaderista indica que se debe considerar que los precios por venta al detal son definidos a partir de grandes volúmenes de mercancía, a los cuales se les agregan porcentajes por varios conceptos, entre ellos el IVA del 19%, lo mismo que el margen de ganancia del vendedor.

Todo eso puede ser cierto, pero opera en la mente del comprador un factor que es el precio psicológico, que así sea llamado o de cualquier forma, no deja de ser un engaño pero es muy usado como estrategia de marketing, con el objeto de dar un golpe de impresión al consumidor de que el artículo tiene un valor menor al que objetivamente tiene.

Por ejemplo, en un precio de $19.99 algunos compradores se quedan con la cifra inicial $19, cuando en realidad vale $20.
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