A veces somos arrogantes, injustos e impulsivos. No dejamos hablar, ni preguntamos las cosas. Esta historia tiene que ver con esa situación. Esperamos que les agrade para que no nos vaya a pasar lo mismo.

Un funcionario de la Fiscalía, investido con autoridad de Policía, visitó oficialmente una finca con el fin de adelantar una inspección judicial, de modo que habló con el dueño del predio, un señor campesino ya muy entrado en años.

Ejerciendo el mando, le dice al dueño que desea inspeccionar la finca con el fin de establecer la posible ubicación de una fosa común, siguiendo las instrucciones impartidas por sus superiores. El anciano le dice que puede hacerlo, pero a continuación le solicita: “por favor no vaya a pasarse al terreno que está cercado”.

El funcionario algo molesto por el condicionamiento del dueño, demostrando su autoridad, muy insolente, al mismo tiempo exaltado y arrogante, le contesta en estos términos: -Vea mi hermano. Yo tengo la máxima autoridad de la Justicia que cabalmente represento, y este carné, carnet (en idioma francés) o 'chapa' que ves aquí, este carné, me califica para ir DONDE SE ME DÉ LA GANA, METERME EN CUALQUIER TERRENO O FINCA QUE SE ME DÉ LA GANA, sea ésta de quien sea, sin preguntas, y tampoco debo dar respuestas SI NO ME DA LA GANA… ¿Me has entendido o es que no me he sabido explicar?

El viejo campesino, después de semejante diatriba o ‘vaciadón’ a grito herido, simplemente se encogió de hombros y siguió con sus quehaceres pero notó que el funcionario se metió justo al terreno cercado donde le pidió que no entrara.

Pasado un rato, el ganadero escuchó unos gritos y vio al Investigador corriendo desesperado por su vida como alma que lleva el diablo porque era perseguido muy de cerca por un enorme toro semental de casta. El toro le ganaba terreno, a punto de cogerlo, y el investigador visiblemente aterrado pidió ayuda a todo pulmón.

El campesino de inmediato dejó todo lo que estaba haciendo y corrió hasta la cerca, gritándole a su vez: “Decile que vos podés entrar donde te dé la gana y si no te cree, pues mostrale el carné”.

Moraleja: Hay que saber escuchar, preguntar y recibir consejos.

¡Hasta la próxima semana!
0
0
0
s2sdefault