Se realizó la quinta versión de la feria de vinos Filipense 2017, una iniciativa educativa desarrollada en el colegio Filipense Nuestra Señora de la Esperanza. Esta actividad es el resultado de un proceso de aplicación de los conocimientos en química y procesos microbiológicos de los estudiantes de grado once. Ellos se preparan desde inicio del año escolar realizando prácticas de laboratorio y preparando los insumos y materiales para un adecuado proceso de fermentación de la fruta.

Alfonso Recalde Enólogo invitado como jurado Nacional resaltó la importancia de la feria al explicar que "es organizada y liderada por el docente de química Martín Emilio Navarro Bastidas, quien junto con los estudiantes de la Generación 44 de esta institución, en esta oportunidad elaboraron vinos de muy buena calidad gracias a arduos meses de trabajo, esfuerzo y compromiso, con la producción artesanal de un vino digno de exposición cuyo proceso requiere de un estricto control, tanto de la fruta utilizada como de las diferentes etapas que conlleva la fermentación alcohólica".

El proceso comenzó aproximadamente hace siete meses y terminó con la presentación del producto para el público visitante. La exposición del vino que han preparado los estudiantes es trascendental en sus vidas y significa la consecución de uno de los más grandes propósitos durante el año lectivo.

Uno de los más provechosos aprendizajes que trajo consigo la elaboración del vino fue el de aprender a trabajar en equipo. Cada grupo de estudiantes debe desempeñar ciertas funciones individuales que se deben llevar a cabo con estricta disciplina. Así es posible cumplir con los tiempos establecidos para presentar en la feria vinos de calidad, con diseños atractivos de botellas y decoraciones agradables.

El producto es para la Generación 44 un motivo de unión y una invitación al mejoramiento constante, a través de la competencia sana y la creatividad. Además, haber trabajado en un proyecto tan novedoso deja en los estudiantes un incentivo para seguir aprendiendo y llevando a cabo proyectos que fomentan la integridad personal y grupal.

Estas actividades promueven el espíritu emprendedor de los estudiantes del plantel educativo, porque aportan experiencias para formar empresas a partir de la transformación de materias primas. Además generan un conocimiento significativo debido a que lo aprendido en el aula se aplica en prácticas vivenciales las cuales difícilmente se olvidan.

0
0
0
s2sdefault