Las cifras de la policía muestran una importante reducción de 23% en este delito, pero para los motorizados es grave que cada se sigan robando entre 4 y 7 motos, porque además se pone en riesgo la vida de las personas.

Según cifras de la policía, entre enero y septiembre de este año, fueron hurtadas 2219 motos, 500 menos que en el mismo período del 2016 cuando hurtaron 2719. 

La recuperación de motocicletas está en menos de 10%, muy por debajo de los resultados positivos en cuanto a la recuperación de carros robados.

Por ejemplo, en uno de los operativos realizados por la Sijin de la policía en septiembre en las 3, 8, 11, 12, 13, 14, 16 y 17 de recuperaron cuatro motocicletas y 10 vehículos, avaluados en 473 millones de pesos, que habían sido hurtados entre los años 2001 y 2017.

Esas comunas donde se realizó el operativo, es donde más hurtos se registran, están ubicadas en el oriente, parte del norte y sur de la ciudad.

Actualmente en Cali circulan más de 250 motocicletas registradas, además de las más de 60 mil que a diario ingresan de municipios de la zona metropolitana (Yumbo, Candelaria, Vijes, La Cumbre, Jamundí). De esa cantidad, más del 60% es por necesidad, es decir, que quien la adquiere la usa como único medio de transporte y para trabajar.

Unos 50 clubes de moteros en Cali se han unido para entre otras cosas, coordinar acciones como vigilancia y establecer comunicación directa con la policía, para prevenir el hurto de sus vehículos o por lo menos, que una vez suceda el robo, puedan las autoridades encontrar el vehículo y capturar a los responsables.  

Desde septiembre estos motorizados unidos han iniciado una serie de movilizaciones, los llamados “plan tortuga”, para llamar la atención sobre la gravedad de este delito de hurto de motos.

Las jornadas de protesta pacífica que se toman principales avenidas en horas de la noche, continuarán.

Los motorizados temen por sus vidas. Son varios los vídeos que circulan en redes donde los motorizados son despojados de su vehículo, bajo amenazas de muerte con armas de fuego. Y además de perder su moto, que en muchos casos el propietario aún debe, el mayor temor es resultar herido o asesinado.

Actualmente son tres modalidades de robo: halado, a mano armada y la última y muy peligrosa modalidad, nailon o cuerda en el cuello atravesada en vías como la Simón Bolívar, Autopista Suroriental o Avenida Ciudad de Cali.

La policía reporta que ha habido una reducción importante de 23% en el hurto de motos en Cali, en comparación con el mismo período (enero-septiembre) de 2016.

“La revisión de los sistemas de identificación de automotores en los puestos de control, parqueaderos públicos y el control ejercido por parte de las patrullas del Modelo Nacional de Vigilancia Comunitaria por cuadrantes, son algunas de las actividades operativas desplegadas, las cuales han permitido esa reducción”, informan desde la Metropolitana de Cali.

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