En un calvario se convirtió la vida de una joven habitante de Puerto Asis, Putumayo, luego de que a pesar de que su hijo le diagnosticaran hace 4 meses una compleja afección ocular, su pequeño aún no recibe ninguna clase de atención especializada por parte de la EPS Emssanar.

Jenny Paola Correa, madre de Kevin Santiago explicó que la odisea inició cuando ella dio a luz al pequeño pues los médicos le informaron que su bebé nació con “catarata congénita”. El niño nació con uno de sus ojos inflamado y de color gris, por lo que de inmediato le indicaron que debían realizarle una serie de exámenes para poder definir cuál sería el tratamiento específico que éste requería.

Sin embargo en ese momento iniciaron sus tropiezos en el sistema de salud, primero porque el pequeño no contaba con la afiliación al sistema de seguridad social y, segundo, por las demoras en las órdenes para los exámenes médicos.

“Uno de los ojitos del niño se le está saliendo del párpado y ya no va a poder cerrarlo, y el otro, por el tanto esfuerzo que hace, lo puede estar perdiendo. Tenemos mucho miedo porque los especialistas nos dicen que si no es atendido pronto podría quedar ciego”, sostuvo la mujer.

Explicó además que después de tanta insistencia ante la EPS, se logró la cita con un especialista para el tratamiento de la enfermedad del bebé, pero asegura que se la agendaron para dentro de dos meses, tiempo que considera es demasiado para la urgencia que tiene Kevin.

“Eso es lo que más necesito, yo sé que ellos están haciendo lo posible, pero mi hijo requiere que esa cita sea antes; porque de aquí a dos meses mi hijo va a perder la vista”. Mientras sigue pendiente de los cuidados especiales de su hijo, Jenny Paola sigue esperando que las directivas de Emssanar puedan acceder a esta petición, que como lo asegura ella, puede salvar el sentido de la vista al menor de edad.

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