Tal vez a lo largo de nuestra vida hemos oído decir que los paisas son muy vivos. Que no les gusta perder y que siempre quieren salir adelante. Esa situación, pero al revés, parece que está pasando en Antioquia donde los dirigentes, incluido el gobernador y el alcalde de Medellín se resisten a perder el corregimiento de Belén de Bajirá, jurisdicción del municipio chocoano a Río Sucio.

Como se sabe el IGAC, Instituto Geográfico Agustín Codazzi publicó el mapa de Chocó, ubicando en este departamento a Belén de Bajirá.

En pleno los 26 diputados de Antioquia, decidieron declarar persona no grata a Juan Antonio Nieto Escalante, director del IGAC.

La verdad es que Antioquia se resiste a perder el litigio por este pedazo de tierra y amenazó ir hasta las últimas consecuencias jurídicas.

Belén de Bajirá tiene una riqueza en minas de oro, uranio, petróleo, zona platanera, agropecuaria, una tierra fértil, además está en una ubicación privilegiada con salida al mar.

Pero a pesar de esos tesoros, es un pueblo abandonado a su suerte con una gran pobreza de sus habitantes. Ni los antioqueños, ni los chocoanos, ni el gobierno nacional ha atendido sus más sentidas necesidades básicas.

Los antioqueños dicen que no es IGAC es que les va a quitar ese territorio y que es el Congreso de la República el organismo encargado de dirimir los conflictos limítrofes de orden departamental.

En esta tarea de que Belén de Bajirá les sea entregada, está empeñada la clase política paisa con concejales, congresistas y diputados, quienes analizan la manera de tumbar la decisión del Instituto Geográfico Agustín Codazzi sobre es pedazo de tierra.

Nunca antes en la historia se había presentado un conflicto similar entre departamentos por un territorio que los chocoanos dicen que siempre ha sido suyo, mientras los antioqueños dicen lo propio. Pero lo cierto es que ninguno de los dos gobiernos seccionales les han arreglado los problemas a la población.

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